El dinero llama al dinero

Otra ventaja de la inversión en renta variable es que, a medida que sube el precio de las acciones, la riqueza del particular aumenta en consonancia y puede llegar con facilidad a no tener que ahorrar más porque el propio producto de sus ahorros hace que su patrimonio siga creciendo. Esto se conoce en la literatura económica como el efecto riqueza y tiene una importancia creciente en la economía.

Supongamos una persona que, a lo largo del tiempo, ha conseguido tener en Bolsa, a 31 de diciembre de 2011, 30.000 euros en acciones, fruto de sus ahorros y de las plusvalías acumuladas. Supongamos también que, en 2014, la Bolsa crece el 10% que preveían los analistas y que la cartera de este individuo se revaloriza el mismo porcentaje.

Al concluir el año, por tanto, tendría 33.000 euros más los dividendos percibidos. Con esos 3.000 euros ganados podrá hacer dos cosas. La primera de ellas es gastárselos, porque ha aumentado su capacidad de consumo aunque su sueldo haya estado congelado todo el año. Si él y otros muchos se decantan por esta posibilidad, se incrementará el gasto de los hogares del conjunto del país, lo que contribuirá a acelerar el crecimiento económico.

La segunda opción es dejar el dinero en Bolsa y que siga creciendo. Entonces, habrá ahorrado en el año esos 3.000 euros, una cantidad que la gran mayoría de las familias no se pueden permitir el lujo de guardar para el futuro, y lo habrá hecho sin esfuerzo, sin tener que sacrificar su consumo. De esta manera, se incrementa el ahorro del país y facilita la inversión empresarial.

Pero lo importante es que mientras no vengan años de reveses en Bolsa, esta persona puede ver cómo crece la cantidad de dinero que tiene ahorrado sin verse obligada a renuncias de ningún tipo.

Foto: Emdot

Tags:





Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top