Inversiones atípicas II: Los metales raros

En artículos anteriores nos hemos referido a las inversiones en materias primas, a las inversiones en oro e incluso a la más extraña inversión en diamantes como posibilidades más o menos recomendables para asegurar un rendimiento a nuestro dinero. Hoy vamos a considerar la que según algunos analistas puede ser la inversión estrella de la próxima década: los metales raros.

Estamos hablando de del cerio (que se usa en catalizadores), del disprosio (imprescindible en la industria del láser) el Herbio, el Homium, el iridio (en la industria de telefonía móvil, televisores de pantalla plana, ipads, etc.). Otro tienen usos en la industria médica, en la óptica o en la mejora de las tecnologías magnéticas. Hay muchos y, en general, suelen tener en común que existe poca producción y también poco uso industrial, pero este está creciendo a marchas forzadas.

El más conocido es el tristemente famoso coltan que no es un metal en sí sino una mezcla extraña de tantalita y columbita, que a su vez tampoco son metales en sí mismos sino producto de otras aleaciones. Este metal está considerado uno de los responsables de la cruel guerra del centro de África. No obstante se cree que el que más subidas va a experimentar en los próximos años será el iridio puesto que su uso está vinculado a la tecnología de iluminación LED, la cual tiene unas ventajas de consumo energético que la harán más interesante a medida que la energía siga subiendo.

En solo diez años la demanda de metales raros en el mundo ha pasado de 40.000 toneladas a 125.000 anuales. Si alguien está interesado en este tipo de inversiones no es demasiado fácil acudir al mercado a comprar reservas de  estos metales del mismo modo que se hace con el oro, la plata o cualquier otro metal o ‘comoditie’ por el estilo. Ahora bien, esto no supone que no pueda uno acceder a estas inversiones, un método mucho más sencillo estaría en invertir en las propias empresas que extraen estos minerales. Por ejemplo: La «China Rare Earth Holdings» o la «Avalon Rare Metals» que cotizan en las bolsas de Hong Kong y Toronto respectivamente. «Lynas Corporation» cotiza en Australia y en el mercado de EE.UU. donde está también presente la ‘Molycorp’.

Aun si esto es demasiado complejo puede ser una buena idea averiguar que empresas a un nivel inferior se dedican a comercializar estos metales en mercados más pequeños.

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1 comentario

  1. mas info dice:

    Es improbable encontrar a gente con conocimientos sobre este tema , pero creo que sabes de lo que estás comentando. Gracias compartir un tema como este.

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