El reequilibrio necesario de la economía

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La crisis financiera ocasionada, entre otros factores, por las hipotecas subprime ha dejado al desnudo la imperiosa necesidad de reordenar la economía mundial en varios puntos, pero que tiene como base la mentalidad de las familias de cada hogar.

La economía doméstica es la base de toda la economía, los bancos, las entidades financieras, el Estado y los demás organismos no servirían de mucho sino fuese por el papel de los hogares.

Básicamente podemos reducir este cambio mental necesario en el comportamiento de los hogares de dos naciones, que pese a que es simplista tal suposición, no deja de ser cierta y ejemplificativa de una realidad dolorosa.

Las mentalidades de los hogares estadounidenses y chinos deben intercambiarse en cierto grado. No por casualidad los hogares de Estados Unidos y de China son tomados en cuenta, sino por que además de tener un comportamiento extremo (y asimétricos) son las principales economías mundiales.

Cuando decimos que para reequilibrar la economía mundial, las mentalidades de los hogares deberían intercambiarse, nos referimos a que los hogares de Estados Unidos deberían ahorrar más y gastar menos; mientras que los hogares de China deben consumir más y ahorrar menos.

Pero que ha impulsado a que cada hogar tenga esta tendencia, es decir, cuales han sido los factores que impulsaron el comportamiento de cada hogar y como revertirlos.

Sin dudas la conducta del consumidor norte americano fué impulsada por los estímulos del gobierno de aquel país para el crédito, proporcionando a la población la sensación de mayor poder de adquisición o financiamiento. En pocas palabras los consumidores vieron la posibilidad de gastar más, antes que ahorrar (las tasas de interés son muy bajas, con lo cual el retorno por ahorrar es muy bajo también).

Por su parte los hogares chinos tienen una tasa de ahorro muy elevado (algo que ocurre en la mayoría de los países asiáticos), debido a que las empresas están ganando y ahorrando más. A su vez el consumo de los hogares chinos es bajo por que la población gana un porcentaje mucho menor que las empresas (la redistribución del ingreso es muy desproporcional), con lo que los hogares poseen menos dinero para gastar.

Esto ocurre por que el gobierno de China tiene una clara tendencia a favorecer a las empresas y no a los hogares. Las tasas de interés para los créditos a las empresas son muy bajos, al igual que los impuestos, con lo cual la distribución del ingreso es desigual.

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