Más impuestos para ricos: ¿trampa o cartón?

billetes de euro

Recientemente hemos leído a Javier Navarro en el Blog Salmón que los más ricos de Alemania han propuesto pagar más impuestos que se traduciría en una subida del 5 % del impuesto sobre el patrimonio durante dos años para todos aquellos que superen el medio millón de euros. Con esta subida calculan que se podría recaudar 50.000 millones de euros más que tendrían que ser utilizados para relanzar la economía del país, a la vez que hacerla más sostenible ecológicamente, por ejemplo.

Lo inusual de la propuesta, teniendo en cuenta que parte del colectivo de los millonarios y no de los sindicatos o grupos de izquierdas, hace cuando menos sospechosa la intención y bondad de tan generosa propuesta y analiza más a fondo la repercusión que tendría.

En este sentido nos muestra que hay muchas personas que tienen un patrimonio de más de medio millón de euros en todo el mundo y que ya no es tan raro. Quien fuera uno de ellos, ¿no? Pues, si a estas personas se les suben tanto los impuestos es probable que decidan renunciar a sus inversiones financieras y se dediquen a consumir bienes de lujo. Este riesgo hace que la medida no sea efectiva para el conjunto de la economía y ni mucho menos ecológica.


La idea es que gastando el dinero, el bien material no tributaría, mientras que las inversiones financieras sí. Esto provocaría que las costumbres de ahorrar y de invertir se abandonen porque se tendría la percepción que no vale la pena el esfuerzo de estudiar cómo invertir el dinero si después los impuestos se van a llevar parte de ese esfuerzo. Otros riesgos son que defrauden o se lleven el dinero a paraísos fiscales.

Si bien este argumento, tiene su lógica, también podemos pensar que si los estados necesitan más dinero para relanzar la economía deberían subir los impuestos y lo más justo sería que lo hicieran entre los que más tienen. Teniendo en cuenta la tendencia humana hacia la avaricia, tan malo es que los ricos no paguen impuestos como que los dejen de pagar. Y creo que si tienen la obligación, aunque luego defrauden de las mil maneras que pueden inventarse, por lo menos tenemos el consuelo de que lo deben hacer a hurtadillas y con la ley en la mano, se les puede castigar. ¿Salir de la crisis? Difícil, pero los que más tienen, de una manera u otra, son los que más deberían «arrimar el hombro».

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