Los Acuerdos de Bretton Woods

Bretton Woods

Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos resultó como la gran beneficiada en materia económica. Se había convertido en la primera potencia mundial, el impacto de las batallas tras sus fronteras fue mínimo, y su industria manufacturera se favoreció de la venta de armas a los países en guerra en Europa. La mitad de carbón mundial era producido en el país, así como las dos terceras partes del petróleo y el 50% de los recursos eléctricos. Los Acuerdos de Bretton Woods, entre otras cosas, sirvieron para ratificar aquella hegemonía que ha durado hasta nuestros años.

Aún no había finalizado la II Guerra Mundial, pero ya el destino del mundo estaba claro cuando se reunieron en New Hampshire, en un complejo hotelero llamado Bretton Woods, las grandes autoridades económicas del mundo. Era el 1 de julio de 1944, y aquella reunión de la Conferencia Monetaria y Financiera de Naciones Unidas duró 21 días, hasta el 22 de julio.

Allí se establecieron las bases futuras de un nuevo orden económico mundial que regiría las relaciones financieras y comerciales entre los países más industrializados.

En aquella reunión los dos cabezas visibles eran las de Gran Bretaña y las de Estados Unidos, representadas sobre todo por dos grandes pensadores del siglo XX: John Maynard Keynes y el norteamericano Harry Dexter. Sin embargo, a la hora de verdad, los resultados finales acabaron por dar la razón al estadounidense quien consiguió que gran parte de sus propuestas fueran aceptadas, y convirtió así a Estados Unidos en el centro del orden económico.

Fueron 44 los países intervinientes en aquella reunión, aunque hubo situaciones extrañas como la de India, que formaba parte de los británicos, o el bloque comunista que lideró la URSS y que se opuso a firmar los Acuerdos. Por su parte, China, que sí lo ratificó, se retiró en el año 1949, tras la revolución maoísta.

De aquellas reuniones salieron acuerdos vitales para el futuro económico. El dólar se convirtió en la moneda de referencia. El sistema monetario internacional fijo un tipo de cambio estable referencia a la divisa norteamericana. Para ello, se adoptó un sistema que relacionaba las divisas con el oro. EEUU fijaba en valor del oro en 35 dólares, a cambio de poder cambiar su divisa por oro siempre a ese precio y sin límites. El resto de países fijarían el valor de sus monedad respecto del dólar y con una banda de fluctuación del 1%. Eran las ventajas de poseer el 80% de las reservas mundiales de oro. De este modo, y al fijarse el dólar como patrón de referencia, se desechó una de las más fuertes propuestas del economista inglés Kaynes, quien propugnaba la creación de una nueva divisa internacional, el bancor.

Este tipo de sistema requería de un organismo internacional que se encargara de vigilar y supervisar toda la operatoria. De ese modo nació el Fondo Monetario Internacional, el FMI, que además debía lucha por fomentar las transacciones comerciales entre países. Como parte indisoluble de este sistema organizativo se creó también el Banco Mundial, que se creó a partir del Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo. Y cómo no, ambas organizaciones establecieron sus sedes centrales en Washington.

Por otro lado, se establecieron las bases futuras de la OMC, mediante la firma (que se realizaría en el año 1958) del Acuerdo General de Aranceles y Comercio.

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