La ampliacion de capital del Santander

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Siempre me ha resultado curiosa la estrategia del Santander, o más bien, dicho su «política» de cara al accionista. Un banco que siempre, sin faltar una sola vez, en sus Juntas de Accionista intenta promover el cuidado exhaustivo de sus socios de accionariado, pero al que su conocida agresividad le lleva a embarcarse en operaciones que si bien lo están consolidando a nivel internacional como una potencia bancaria, de cara al valor de sus títulos no hacen sino castigarlo.

Una vez más, y van… en 8 años, el Santander anuncia una nueva ampliación de capital. Y una vez más, el mercado le castiga con una caída del 6% en Bolsa, hasta situarlo nuevamente por debajo de los 8 euros. Y lo peor, es que de nuevo a corto plazo parece que lastrará su cotización.

¿Era el momento propicio? dada la inteligencia estratégica de este banco, no dudo que sí. Sin embargo, de cara al accionista esta operación financiera no hace sino poner una nueva duda. Y ya sabemos que en Bolsa, las dudas, se pagan. Además, en esta ocasión, el motivo no queda claro. Al menos, no a los ojos de la gente de la calle que necesita mucho más seguridad de la que se le puede dar diciendo que esta ampliación de 7.200 millones reforzará su «core capital», ese ratio con el que se miden los activos de mayor calidad.

La persona de a pie necesita de ver argumentos sólidos, que se le diga que el dinero que el Banco busca sea para una inversión o para la compra de algún otro elemento. En estos momentos de crisis e inseguridades, el mercado busca certezas y no cosas intangibles. Y repito, a largo plazo el Banco Santander, indudablemente está reforzando su potencial financiero al disponer de fondos propios antes que disponer de dinero del Estado, pero a corto plazo, mucho nos tememos que de nuevo el valor del título se verá penalizado, al menos, hasta que se produzca esa ampliación.

El problema es que al accionista no se le deja respirar. Cuando ya parece que se han asumido los riesgos de una ampliación anterior, y el título comienza a repuntar, Santander se embarca en una nueva ampliación u operación de calado internacional, y de nuevo se vuelve a lastrar. El resultado es que, a pesar de las fuertes alzas de la Bolsa en estos últimos años, los títulos del Santander, desde hace 8 años hasta el día de hoy su rentabilidad incluyendo dividendos, es negativa.

Sí, vale, y me dirán que el Santander es hoy día, gracias a esas ampliaciones y adquisiciones, una potencia mundial. Vale, muy bien, pero y yo, accionista que tengo mis pequeña cantidad de títulos, ¿en que me he beneficiado?…

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