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En los últimos días, especialmente tras las valoraciones sobre la pasada cumbre del día 9 de diciembre, se está comentando que el capital internacional está saliendo de Europa. El capital inteligente se le llama, porque es aquel que más información maneja, y que más medios tiene para procesarla. Con ésto nos referimos a los “Hedge Funds” y grandes fondos de inversión.
La sensación es que cunde la aversión al euro, y el problema, por lo tanto, no se limita a los países periféricos ni a su crisis de deuda.
De forma habitual estos grandes capitales trabajan en dólares, lo cual hace que el movimiento no tenga porque suponer un estado de alarma. De hecho, una de las interpretaciones es que estos capitales se retiran ahora porque después de las tensiones que vive Europa su retorno les haría encontrar mercados rebajados y llenos de oportunidades.
Si está bastante claro que la situación de la economía en EE.UU. no mejora substancialmente la de la zona euro ¿Cuál es el motivo de estos movimientos?
Bajo mi punto de vista ésto se debe a que el sistema político de la eurozona, que integra estados al menos en teoría soberanos, es mayor que la que puede verse en EE.UU., Japón o Gran Bretaña. Es mucho más fácil anticipar un movimiento de la Reserva Federal a saber que va a hacer el BCE ya que este depende de muchos más equilibrios políticos. Esto es malo?
No necesariamente. La falta de solución a la crisis de deuda en EE.UU. realmente supone una amenaza mucho más grave que los largos debates europeos ya que en EE.UU. la falta de acuerdo no puede atribuirse a un defecto en los mecanismos políticos para afrontarla sino a una discrepancia muy de fondo entre dos posturas enfrentadas sobre las políticas a adoptar. Eso, con un proceso electoral presidencial a un año vista es mucho más importante que las tediosas cumbres europeas en las que las diferencias de intereses entre los países dejan un margen para un acuerdo final mucho mayor.
De ésto se puede deducir que esta retirada de los fondos de la zona euro es meramente coyuntural y que estos capitales retornaran probablemente cuando el cambio euro-dólar les haya hecho ganar algún dinero.
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