Tendencia alcista estructural del precio del petróleo

Es un hecho conocido que el petróleo puede subir o bajar por dos motivos básicos: En primer lugar por la demanda de los países industrializados y los países emergentes ya que el petróleo va ligado al crecimiento económico. En segundo lugar por la especulación que se lleva a cabo con el mismo en entornos de inseguridad económica, pues es sabido que el petróleo viene siendo un valor bastante seguro.

No obstante, desde hace cuatro o cinco años el petróleo muestra una tendencia al alza que es estructural, una tendencia que no se había visto en las anteriores “crisis del petróleo”. Y ésto es porque existe un cambio en la explotación de esta materia: Desde 2005, según datos de la Agencia Internacional de la Energía la producción mundial de petróleo no aumenta, incluso disminuye levemente. ¿Significa ésto que el petróleo va a seguir subiendo y subiendo?

Creemos que no. Ciertamente la ausencia de crecimiento económico ha ayudado a que el dato no se haga tan evidente, ya que al no existir una demanda excesiva (especialmente en la OCDE) parecería que tampoco es necesario aumentar la producción. No obstante, los datos de la AIE muestran un segundo fenómeno mucho más importante, la producción de petróleo crudo ha bajado mientras que los petróleos sintéticos han ido a cubrir el déficit.

Por petróleos sintéticos se entienden los extraídos de arenas bituminosas e, incluso, los biocombustibles. Estos últimos son más caros. Ahora bien, lo que la evolución económica nos está mostrando es que aquellas previsiones del barril a 250 o 300 dólares son falsas. Cuando el petróleo supera la barrera entre los 100 y 120 dólares se produce automáticamente una caída en la actividad económica que puede acabar o no en recesión pero que, en todo caso, supone una reconversión y adaptación de sectores económicos enteros que dependen de él y que hacen volver a caer el precio. Tras ello aumenta el precio de nuevo hasta que el fenómeno se repite, porque, como ha demostrado el conflicto de Libia, los países productores no pueden aumentar la producción, es decir se han quedado sin margen de reserva.

Entonces concluimos que la tendencia estructural es la contraria que en el pasado, entonces el petróleo tendía a ser barato con alzas bruscas por diversos motivos políticos o económicos. Ahora parece que será al revés, un aumento continuado con caídas bruscas cuando los agentes económicos simplemente no lo puedan pagar.

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