
Las agencias de ratings de crédito están nuevamente a las andanzas, y es que luego de que fueran tan criticadas por la ineficiencia de su accionar para anunciar la crisis financiera mundial, no quieren más críticas y quieren volver a ser confiables para los inversores.
Debido a esto se han puestos muy estrictos y en esta ocasión le ha tocado a Portugal sufrir las consecuencias. La economía portuguesa ha sido una de las más perjudicadas de la euro zona, por la crisis financiera, junto con la economía griega, la española (son las tres más perjudicadas), y la economía británica.
Así la deuda soberana de Portugal ha pasado de AA- a A, a los ojos de Moody’s, descendiendo dos escalones en el rating de esta agencia calificadora de riesgos. Pero quizás lo peor para España, es que esto es una previa de lo que puede sucederle, y que muchos vaticinan que así será.
El deterioro de la economía portuguesa y el aumento en la tasa de interés que debe abonar el país para financiarse en el mercado bursátil, ha hecho que Portugal descienda su rating. Estos dos factores son coincidentes con la economía española.
La reciente historia de las agencias de calificación, hacen suponer que a España le espera poco más de un mes para perder su calificación. Esto lo comentábamos ya días atrás en FinanBolsa.
Las consecuencias de esto no son nada favorables, ya que uno de los grandes problemas que tiene el gobierno español es la de transmitir confianza al mercado y con esta pérdida de nota, acentúa con mayor fuerza esa dificultad.
Probablemente las tasas de interés a pagar, para lograr financiarse, subirán a raíz de esto. En los próximos días el Tesoro debe salir a pagar 7.000 millones de euros y a finales de mes unos 16.000 millones de euros. Que sin duda serán una gran prueba en medio de una situación delicada.
No obstante esto es una suposición, ya que todavía España mantiene su nota, y sin lugar a dudas, deberá buscar de mantenerla, aunque el tiempo sea tan escaso como los recursos disponibles por estos momentos.
Por su parte Portugal no ha tenido mayor reacción de parte de los inversores, que de seguro habrán previsto esta descalificación por parte de la agencia. La diferencia entre el bono portugues y el alemán se mantiene en el orden de los 280 puntos. Es decir la noticia ha perjudicado mínimamente, al menos por ayer, veremos que pasa en los días venideros.