
Las elecciones en Gran Bretaña, otro país cuya economía sintió fuertemente la crisis financiera, están a la vuelta de la esquina. Tan próximas que el primer ministro británico realizó un mea culpa en público, reconociendo el error de no haber regulado el sector financiero.
Claro que esto le sirve de poco y nada (quizás menos de lo que cree, desde un punto de vista político), y si bien los bancos y las entidades financieras son en gran medida responsables de la crisis, ello no desliga responsabilidades a las autoridades de control.
Por otra parte, este cambio de funcionarios en el poder, tal y como muestran las estadísticas, deja un escenario muy particular de cara a las inversiones, y que plantean un rumbo en torno a la libra esterlina.
Economía
Según los datos pre electorales, los conservadores llevan ventaja sobre los laboristas en un once por ciento, lo que los beneficiaría en veintidos escaños más sobre los segundos en cuestión. Sin embargo hay un veinticuatro por ciento de la población que se mantiene indecisa respecto de su voto, con lo cual existe la posibilidad de un Parlamento sin mayorías absolutas.
Este dato, no menor, establece un escenario para el inversor que debe ser analizado cuidadosamente, pese a que son solo suposiciones pre electorales.
Un gobierno sin mayoría supone mayores disputas y menos acuerdos, lo que haría dificil de mantener el rating AAA con que gozan los bonos británicos. La volatilidad se haría presente; es más, muchas entidades gestoras de inversiones han reducido de sus carteras las inversiones en deuda soberana de Gran Bretaña.
Otro aspecto a tener en cuenta es que ocurrirá con la libra esterlina. Según algunos expertos financieros la libra estará en el orden del 1.40 a 1.70 dólares, en los próximos meses, manteniendo o mejorando su cotización actual frente a otras divisas.
Más no todos piensan lo mismo, hay quienes especulan que la libra descenderá su cotización hacia la paridad con el euro (1.05~1.40).
Política
Más allá de las diferencias que existen entre España y Reino Unido, más allá de la diferencia temporal de las elecciones (Zapatero aún tiene tiempo para evitar un lo siento…) el gobierno español estará echando una mirada al otro lado del canal siguiendo los comicios británicos.
Zapatero sabe que la sociedad no está conforme (La popularidad de Zapatero y la economía), que los resultados económicos no lo acompañan y que la oposición hace su esfuerzo político para ello, más aún le queda poco más de un año y medio de gestión para revertir tal situación.
Foto Vía Flickr – Downing Street