
Luego de que el mercado recibiera de buena manera el apoyo a Grecia por parte de la Unión Europea, facilitándole a Grecia una colocación de letras mayor a la prevista (claro que a una tasa mayor también), la situación económica es un poco menos tensa.
Los pequeños pasos de la economía norteamericana, que benefician a las demás economías como la japonesa (ver la bolsa de Tokio favorecida por el Yen) y las europeas (el Ibex ha tenido una buena semana gracias a datos como los de la economía de Estados Unidos); dan un poco de alivio tras unas semanas donde el ambiente era espeso.
Pero ¿qué nos depara el futuro económico en el corto plazo?
Hay quienes hablan con optimismo, quizás pensando en un 2011 más positivo; pero están quienes como el Fondo Monetario Internacional (FMI), dan aviso de que aún es pronto y que pueden surgirse tropiezos.
Por una parte están aquellos que mencionan que el futuro de la economía mundial es positiva, adquiriendo riesgos por encima de la media de sus carteras (adoptando perfiles de moderado a agresivo), algo que dejó de ocurrir a inicios del 2006.
Este dato surge de la encuesta realizadas a gestores bursátiles, por parte de la entidad financiera Bank of America-Merrill Lynch. En total fueron ciento noventa y siete gestores los que respondieron la encuesta, indicando un escenario ideal.
El escenario ideal se basa en una baja inflación y un alto crecimiento (o al menos mayor a lo esperado). Este escenario es considerado por un treinta y dos por ciento de los encuestados. Mientras que son cada vez menos aquellos que consideran que el crecimiento de la economía va a ser inferior al crecimiento esperado.
Pero por otro lado están aquellos menos optimistas o más conservadores, que anuncian que aún no se ha superado la recesión económica de forma total, ya que los excesos de liquidez pueden generar inflación.
Si la inflación fuera excesiva estaríamos frente a una hiperinflación, tema discutido por un sector de los Estados Unidos (Ver hiperinflación próxima parada).
Para evitar que esto ocurra el FMI sugiere, en especial a aquellos países que han adoptado medidas de emergencia como España) una mayor regulación financiera (algo reclamado por el sector bancario del país) y flexibilidad cambiaria.
Esto último (sugerido por Paul Krugman) es algo que España no puede hacer, debido a su presencia en la Unión Europea.
Considerar un paulatino crecimiento de las economías mundiales de aquí en adelante no es algo descabellado, aunque aún así adquirir activos con altos niveles de riesgo, sin tener una cartera correctamente diversificada, considero que no es una opción muy acertada.
Fuente de la información: El Economista
Foto Vía Flickr – Unida Asturies