
Lejos de lograr controlar lo incontrolable, y de dar seguridad al mercado, los bonos griegos a diez años han logrado un nuevo tope, que no favorece en nada a la crisis y que da señales de que la Unión Europea debe intervenir cuanto antes.
La diferencia entre los bonos alemanes y los griegos ha ascendido hoy a 460 puntos básicos, cuando el promedio en relación a los últimos diez años ha sido de 34 puntos. Eso nos dá un panorama de la difícil situación que se vive en el país heleno y que afecta a la eurozona.
El apoyo que comentamos a mediados de marzo (ver Europa respaldará a Grecia) y que tan bien repercutió en el mercado, favoreciendo al Ibex, deberá ser implementado cuanto antes, al menos esa es la señal que emite el mercado, reacio a los bonos griegos.
La rentabilidad de los bonos griegos a diez años se sitúa por encima del siete por ciento y podría llegar a casi un ocho por ciento. La diferencia con el bono alemán es abismal: más del seis por ciento. El bono alemán (debemos recordar que la economía alemana es la referencia de Europa), otorga una rentabilidad de menos de un por ciento (0.915%).
Los inversores no creen que Grecia pueda controlar la crisis financiera que padecen, por lo que no compran los bonos, al no adquirir los bonos el mercado mejora su rentabilidad para que sean vendidos. Grecia necesita unos once mil millones de euros para finales de mayo y aún no lo ha logrado.
La agencia calificadora Fitch sugiere que Grecia utilice la ayuda para superar la crisis. Se espera que el respaldo de la eurozona calme al mercado y ponga los paños fríos que tanto necesita Grecia.
Los bonos griegos se han convertido en unos “activos financieros peligrosos” desde el punto de vista básico, ya que el mercado aún necesita más estímulos para adquirirlos.
Sin embargo no deja de ser una opción de inversión interesante, si bien el peligro de default existe y es importante, debemos tener en cuenta que si el apoyo financiero logra calmar las expectativas, y nosotros invertimos antes que los tipos de interés bajen, nuestra inversión ve reducido su riesgo.
Cierto es que deberán pasar varios años hasta que Grecia logre de nuevo la estabilidad económica, con lo que el plazo de inversión es a mediano o largo plazo.
Si fuera un inversor arriesgado, esta es una oportunidad; mas no lo haría si mi perfil es conservador.
Fuente de la información: El Economista