
En varios artículos que hemos publicado en FinanBolsa mencionamos la estructura financiera de las empresas (e inclusive de cualquier organización), pero no profundizamos en su importancia o en su concepto real.
Por eso en esta entrada analizaremos ¿qué es la estructura financiera de una empresa? y ¿cómo está constituída?
Las empresas poseen dos estructuras visibles en sus balances patrimoniales, ellas son:
- La estructura de inversión – formada por el activo – y
- La estructura de financiación – formada por el pasivo y el patrimonio neto -.
Notoriamente estos son conceptos contables y financieros, que los expondremos de una forma sencilla.
- Activo: diremos que un bien es un activo para la empresa si el mismo tiene la capacidad de producir algún beneficio real para la empresa.
- Pasivo: son todas aquellas deudas, confirmadas o contingentes (que tienen una gran probabilidad de ocurrencia), a la que la empresa debe hacer frente con sus recursos.
- Patrimonio Neto: son los aportes de los propietarios de la empresa, junto con los resultados obtenidos y retenidos por la misma.
Entender por qué el activo es la estructura de inversión, es muy sencillo: basta con pensar en que la empresa debe invertir en activos para cumplir con su objetivo, el de obtener algún beneficio económico.
Ahora la cosa no es tan sencilla con la estructura de financiación, ya que está compuesta por el pasivo (deudas con terceros, ajenos a la empresa) y por el patrimonio neto (deuda con los propietarios). Aún así podríamos establecer que para invertir en activos debemos obtener el dinero de algún lado, ya sea por medio de terceros (pasivo) o por medio de los aportes de los dueños, o recursos propios (patrimonio neto).
La importancia que recubre identificar la estructura financiera de la empresa, recaba en que bajo ciertas circunstancias su estado es mejor o peor según el caso.
Algunas circunstancias son:
Veamos el caso de que una empresa tiene una estructura de financiación por terceros superior a la financiación de los propietarios. En este caso se dice que la empresa está apalancada, ya que está invirtiendo o trabajando con dinero de terceros.
En teoría los terceros asumen “mayor riesgo” que los propietarios, ya que han realizado un aporte mayor. Esto beneficia a los propietarios, quienes realizan la actividad con una “baja” inversión de su parte.
Pero ¿qué ocurre si la empresa vuelve a solicitar un crédito a entidades financieras? Lo más probable es que no se lo acrediten, ya que el ente al revisar su estructura financiera, no querrá correr riesgos elevados; o caso contrario la tasa de interés será elevada.
ME PARESE QUE ES UN EXELENTE TEMA ESTE, SOLO QUE NECESITABA CIERTA PARTE DE ELY NO PUDE TRANSCRIBIR NADA OK
Comentario por Dilcia Isabel04-08-2011 @ 19:56