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El paro en España es uno de los grandes problemas que debe afrontar el Gobierno, y que debe hacerlo pronto si es que desea salir de la crisis económica antes del 2012.
La sociedad ve con gran preocupación como casi el veinte por ciento de la población se encuentra desocupada o no plenamente ocupada. Esto claro tiene una incidencia negativa en varios aspectos y trae a colación diversas discusiones entre los principales mandatarios y ejecutivos del país.
Nosotros hoy pretendemos ver desde una óptica externa la grave situación laboral, que medidas existen y los beneficios y contras de cada una de ellas, sin dejar de ser una opinión a tanta controversia existente.
El problema del alto desempleo es muy sencillo de entender, bajo el punto de vista económico:
Si la persona no tiene trabajo, pues no tiene salario o ingresos fijos. Al no tener ingresos no puede consumir para satisfacer sus necesidades, y con ello reduce sus compras a los elementos más básicos (alimentos principalmente). Al no haber consumo la actividad comercial se reduce y con ello la actividad productiva del país.
El resultado final que tenemos es recesión económica, lo que sucede actualmente. Pero ¿qué alternativas existen para sobreponerse a tal situación?
Lo ideal es generar empleo real, pero esto conlleva a invertir en empresas y que sean competitivas. El Estado debe incentivar a ello o bien hacerlo propiamente, aunque las empresas del Estado tienden a no ser eficientes y perder competitividad.
La otra vía es incentivando a los empresarios a que contraten mano de obra, pero aquí ellos hacen un parate y se excusan que no pueden adquirir mayores gastos debido a que la economía se encuentra en estado recesivo. Por otra parte si el empleado no supera las expectativas, despedirlo es un costo muy alto para ellos.
Aquí entonces el Gobierno o
El gobernador del Banco de España, que empeora las estimaciones económicas del Gobierno, alude que flexibilizar las condiciones laborales es algo necesario y urgente.
Por su parte el secretario de la Unión General de Trabajadores (UGT) dice que la situación actual es netamente de competitividad y no de regulación. Considera que Ordoñez (gobernador del Banco de España), debe dejar de sugerir ideas que afectan a los derechos de los trabajadores.
Por su parte la vicepresidenta del Gobierno, De la Vega, afirmó que no se planea una reducción del costo del despido laboral y que las estimaciones del gobierno son correctas y no como lo sugiere el Banco de España.
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