
Leyendo el informativo Cinco Días, encuentro el título “Ocho países de la UE afrontan la crisis con subidas del IVA“. Cierto es que ésto no sorprenda, pero cabe preguntarnos si es peor el remedio que la enfermedad.
Las economías europeas aún no han podido levantar cabeza, salvo la potente economía alemana y la francesa. El resto, o está en “proceso de” o tiene serias dificultades para salir adelante, siendo éste el caso de Grecia (que sufre una tremenda crisis económica), el de Portugal, o el de España.
Como resultado de ello deben apelar a distintas decisiones macroeconómicas, para intentar paliar la situación. Entre ese conjunto de herramientas, se encuentran las medidas fiscales.
Los países que optaron por aumentar el famoso impuesto indirecto son:
- Grecia
- Letonia
- Hungría
- Reino Unido
- España
- República Checa
- Lituania
- Estonia
Estas economías necesitan disminuir su déficit fiscal y para ello aumentan la tasa del Impuesto al Valor Añadido. Tiempo atrás habíamos visto que el déficit fiscal en tiempos de crisis es comprensible, ya que se busca revitalizar la economía y evitar que la crisis económica se profundice.
El incremento del déficit fiscal se puede deber a que se aumentan los gastos del Estado, sin aumentar los ingresos del mismo; o bien reduciendo la carga fiscal a la población. Esto último fué lo que realizaron el Reino Unido y España, en ambos casos sin resultados positivos.
En el Reino Unido se redujo la tasa imponible del 17.5 por ciento al 15 por ciento. En España se redujo en cuatrocientos euros el IRPF.
¿Pero por qué no se obtuvieron datos positivos?
Porque la gente prefirió ahorrar a consumir los pocos euros sobrantes. Ésto, unido a la mala situación económica en general, hizo que el déficit fiscal empeorara la situación.
Ahora las economías mencionadas, aplican la fórmula inversa: aumentar los impuestos.
Esta medida, si bien tiende a cubrir las falencias económicas del Estado, quizás no logre su cometido, por varias razones, entre ellas:
- la sociedad tiene sus ingresos contados, más del 13 por ciento de los hogares encuentra problemático “llegar a fin de mes”,
- la existencia de “mercados ilegales” o no regularizados,
- la evasión fiscal que se practica inclusive en los comercios regularizados.
- la reacción negativa de la sociedad ante incrementos fiscales.
Éstas son algunas de las razones que atentan contra la eficacia del aumento impositivo. Con este incremento termina pagando más quien menos tiene.
Fuente: Cinco Días