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Luego de que la burbuja financiera estallará en el 2007, los mercados inmobiliarios de todo el mundo se desplomaron, con ellos todas las bolsas que tenían una estrecha relación con el mercado mencionado, debido a los activos tóxicos.
Sencillamente la falta de confianza se apoderó de todos. Esto es lógico ya que la burbuja financiera tiene sus orígenes en los créditos hipotecarios de baja calidad y los derivados financieros (conocidos como activos tóxicos).
Con la economía estancada, al sector inmobiliario se le está haciendo muy difícil sobrellevar los últimos años. Más aún con tantas dudas presentes, donde no se tiene certeza o claridad hacia que rumbo se está yendo, respecto del sistema inmobiliario.
Las hipotecas tienen a su vez una estrecha relación con el euribor, esto ha sido discutido en artículos anteriores, ya que el interés del crédito hipotecario se basará en el euribor. Pese a que la cotización del euribor ha sido a la baja, tal como lo anunció Javier en diciembre del 2008, en Previsiones del Euribor para el 2009, la cosa no ha mejorado mucho.
La pérdida de empleo por parte de muchos trabajadores y la depresión laboral de los mileuristas ha profundizado esta situación, ya que muchos de ellos o bien tenían hipotecas contraídas o pensaban hacerlo y ya no está a su alcance.
Las entidades financieras ahora toman mayores recaudos a la hora de conceder créditos hipotecarios. Los ingresos mínimos requeridos oscilan entre 2.000 y 3.000 euros, cuando la última encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) (data del año 2006 la encuesta) revela que el salario medio es de 1.640 euros.
Sin contar otros requisitos como que el endeudamiento permitido por las entidades financieras es menor al 40 por ciento del ingreso del solicitante, algo que termina por dejar a unos cuantos afuera.
Es decir, no solo hay confusión en el ambiente, sino que ahora las exigencias por parte de las cajas y bancos ha aumentado. Todo esto junto con la actualidad económica del país, nos conduce a decir que por ahora el “sueño de la casa propia” es lejano.
¿Qué opciones quedan?
Pues no muchas, planificar sus gastos, ahorrar, capacitarse para obtener mejores condiciones laborales y averiguar en cada banco su oferta disponible, trantando de esta forma alcanzar ese sueño de la casa propia, hasta tanto el mercado se normalice.
Foto Vía Euribor
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