 Con el correr de los años nos vamos formando cada vez, adquiriendo conocimientos y experiencia, de forma tal que nuestras decisiones no son las mismas que 5, 10 o 20 años atrás. Como parte de la evolución del hombre en sus años, es fácil notar que los jóvenes de 20 a 25 años, tienen menos prejuicios y miedos, están dispuestos “a salir a matar” si es necesario con tal de ganar. Esto dicho en forma metafórica y no literal, claro. Pero con el correr de los años y con la carga de muchas experiencias, las personas de 40, 50 o 60 años ven a la realidad desde otra perspectiva: asumen menos riesgos y buscan la alternativa mas segura. Y no es que alguna de las dos posturas sea equivocada, es decir, no porque se elija una alternativa “arriesgada”, quien la toma no sepa lo que hace, o por elegir bonos antes que acciones, uno sea cobarde. Sino que esto responde a una cuestión lógica: En los primeros años de nuestra vida financiera, tomar riesgos es acertado, siempre ganaremos algo: dinero o experiencia. Al estar mas cerca del retiro, lo prudente es conseguir beneficios menos jugosos pero más seguros, con el fin de poder disfrutar el dinero una vez llegado el retiro. Es por ello que una planificación financiera para nuestra vida es una idea muy acertada. De forma básica podríamos establecer esta guía de inversión como sugerencia: - De los 20 a los 40 años: son los años más productivos, y si bien habría que subdividirlos en más grupos, podemos notar que entre esta edad ocurren cosas como el fin de una carrera universitaria, el primer empleo, la concreción de matrimonios, la llegada de los hijos, etcétera. Es decir los gastos aumentan, pero las posibilidades de generar más ingresos también. Vemos como en este sector las personas suelen tener más de un trabajo, es decir ocupando la mayor cantidad de su tiempo en obtener ganancias. Es en estos momentos donde la planificación juega su papel más trascendental. Saber invertir es esencial: buscar altos rendimientos suele ser la premisa primordial. Pero cuidado se debe tener un futuro claro: no se puede perder de vista al ahorro.
- De los 40 a los 50 años: en este momento es donde se logra el afianzamiento laboral y profesional. Los hijos comienzan su etapa educativa y quizás la última etapa en la familia, pronto formarán sus propias vidas. Aquí ya no se debe ser tan arriesgado, los estudios universitarios son costosos y la jubilación está más cerca.
- De los 55 a los 65 años: es la última etapa de nuestra vida laboral, pese a que muchos continuan, demostrando que es una sana actividad la de trabajar. Aquí el ahorro debe primordiar sobre la inversión con riesgo.
Como vemos nuestro perfil inversor va adaptándose (bajo un cierto criterio) según la etapa de nuestra vida por la que atravesamos. Foto Vía: Morguefile |
[...] solución al problema depende de varios factores como por ejemplo nuestra edad y el de nuestra pareja, haciéndola una decisión compleja de afrontar. Pero ante estas situaciones [...]
pingback por Las finanzas en la pareja16-09-2009 @ 08:39
[...] inversores jóvenes no suelen tomar noción de esto e invierten todo su capital disponible en activos financieros [...]
pingback por Ahorrar pensando en la jubilación07-12-2009 @ 11:09