
Montar un negocio no es algo lejano y sólo apto para personas que disponen de un capital importante. Aquellos que no disponen de dinero, patrimonio o avales sólidos pueden acceder a un microcrédito que es una herramienta financiera pensada para personas físicas que no pueden acceder a los créditos tradicionales.
La idea surgió para financiar a proyectos en el Tercer Mundo, pero se ha extendido a todos los países en la actualidad y en España se conceden a personas con una situación sociolaboral como la que hemos descrito (sin garantías o avales).
Las entidades con programas de microcrédito suelen ser las cajas de ahorro y los acostumbran a ofrecer dentro de sus actividades de obra social. También las fundaciones y asociaciones conceden este tipo de financiación que está clasificada como producto social o alternativo con objetivos de beneficios no estrictamente económicos sino también sociales. En ciertas ocasiones suponen un anticipo por parte de una entidad financiera de subvenciones concedidas por la administración a personas o grupos con riesgo de exclusión del sistema financiero convencional.
Éstas son las características de los microcréditos:
La amortización de estos microcréditos es variable en función de cada proyecto y pueden ir desde el corto plazo (menos de un año) hasta el medio plazo. Algunos contemplan periodos de carencia y, en algunos casos, la devolución se condiciona al desarrollo del proyecto. Para acceder a un microcrédito se pide un proyecto de autoempleo con el objetivo de crear microempresas. También pueden ser solicitados para la compra de herramientas o material necesario para llevar a cabo un negocio.
El tipo de interés es otra de las ventajas de esta forma de financiación ya que habitualmente está por debajo de los precios de mercado e incluso pueden concederse sin remuneración para la entidad que los concede, siendo operaciones a tipo cero.
Como ejemplo de entidades que tienen programas de microcréditos tenemos la Fundación Acción Solidaria contra el Paro, que destina sus programas a desempleados sin recursos que quieran montar un negocio. La Asociación para la Financiación Solidaria, es otra entidad que concede microcréditos entre particulares al igual que la Caixa, Caixa Tarragona, Caja Inmaculada, la Federación Española de Entidades de Empresas de Inserción, la Fundación Internacional de la Mujer Emprendedora (especializada en conseguir apoyo financiero para mujeres) o el Instituto de Crédito Oficial.
La principal condición para acceder a este tipo de financiación es cumplir los requisitos de riesgo de exclusión social que definen las entidades y se pueden solicitar tanto a través de la banca tradicional o banca privada que a través de entidades públicas de crédito.