En el artículo anterior sobre cómo llevar la negociación de la hipoteca, uno de los primeros puntos que aconsejábamos era el de tener toda la información posible antes de entrar al Banco. Y tener información se refiere no solamente a conocer las ofertas de los distintos bancos competidores, sino a saber manejar los conceptos económicos con los que nos vamos a enfrentar en ese arte del “regateo” con el comercial de turno.

Tendremos una posición ventajosa si éste nos ve seguros de nosotros mismos y sabiendo de lo que hablamos. Pero para eso debemos conocer dónde y en qué apartados de la hipoteca podremos conseguir recortar los gastos, que a fin de cuentas es lo que nos interesa:

Estos son los principales conceptos económicos con los que nos enfrentamos cada vez que hablamos de “hipoteca” y las cosas que debemos saber sobre ellas:

- Comisión de Apertura: es el importe que se paga en el momento de formalizar la hipoteca, y que suele incluir gastos de estudio, de administración y de gestión. Generalmente nos aplican un porcentaje sobre el capital que nos prestan. Hemos de saber que éste es uno de los puntos en los que podemos regatear, y que con buena mano, podemos llegar a conseguir que esos gastos sean 0.

- Comisión de Amortización Anticipada: desgraciadamente, a muchos no se nos ocurre pensar que en algún momento determinado de la vida del préstamo, podemos andar sobrados de liquidez y decidir cancelar una parte del préstamo. Y cuando vamos al banco para cancelarlo, nos encontramos con que nos aplicarán una fuerte comisión sobre el importe que queramos quitar. La amortización puede ser parcial o total, y generalmente, los bancos, suelen pedir una comisión por ambos tipos de cancelaciones. No obstante, ésta es una baza importante para regatear: conseguir que nos la dejen al mínimo posible, sobre todo, la parcial.

- Capacidad de endeudamiento: ahora más que nunca se mira esa capacidad que nosotros tendremos para afrontar los pagos de la hipoteca en un futuro. Técnicamente es la cantidad de dinero que podemos destinar a pagar préstamos en función de los ingresos que tenemos. Lo normal es que nos digan que más allá de un 50% de los ingresos que tengamos no debemos endeudarnos mensaulmente, aunque esa cantidad baja cuando hay crisis y los bancos no están por la labor de prestar. Es decir, si tenemos una nómina de 1.000 euros, y la capacidad de endeudamiento te la fijan en un 50%, eso querrá decir que el Banco no te concederá un préstamo que supong que tengas que pagar una cuota mensual mayor a 500 euros.

- Principal: es la parte de la hipoteca que nos queda pendiente de devolver al Banco, sin tener en cuenta los intereses.

- Periodo de carencia: es un tiempo que se concede al titular de la hipoteca durante el cual se deja de pagar capital y se pagan sólo intereses (es lo más frecuente), aunque también cabe la posibilidad de que sean los intereses los que se dejen de pagar, o incluso sea tanto capital como intereses conjuntamente.

- Plazo de amortización: es el tiempo en el que estableceremos devolver el préstamo. Recordad que a mayor plazo menos pagaremos al mes, pero mayor será la factura final dado que pagaremos más cantidad de intereses.

continuará…

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