Suena raro decir hoy día que el sector financiero empuja a las Bolsas mundiales, acostumbrados como estábamos a comentar que era él el que lastraba a los mercados. Pero quizás hoy se ha visto una muestra no sólo de la locura inversora ( o descontrol, llamadlo como queráis ), de quienes compran y venden a la primera noticia que surja, a veces casi de forma irracional, sino también de que quizás, y sólo quizás, se había exagerado la situación que estaban viviendo algunas entidades financieras a quienes castigaban sin ton ni son.
Y para ello bastó una noticia, o quizás dos, pero básicamente, resultó que los resultados del 2008 de entidades como ING y BNP, dos de las más golpeadas en la crisis, fueron mejores de lo esperado por los analistas. Si a eso le unimos que desde Barclays lanzaron el mensaje en el que aseguran que sus cuentas del 2008 van a mostrar un beneficio bruto “muy” por encima de lo que dicen los analistas, pues tendremos los ingredientes para que una vez más, algunos inversores se hayan lanzado a la caza y captura de gangas como si resultara que ahora se acaban las acciones.
Sí, porque locura vuelve a ser que en esta ocasión, en una sola sesión, las acciones de Barclays suban un 72%, que ING lo haga un 24% o que Aegon recupere un 23%. Se vé que en momentos de crisis no hay ni paciencia ni moderación, y tanto golpeamos un mazazo hasta a los que no tienen culpa cuando hay una noticia mala, como nos lanzamos a ocmprar en las rebajas como si fuera el primer día de la campaña de enero del Corte Inglés.
Arrastrados por esos bancos, claro, todos los demás: BNP un 13,4%; Credit Agricole un 12,6%; Societé Generale, un 9,2% y Axa Seguros un 8,2%.
En España, que no íbamos a ser menos, Popular se llevó la palma con una subida de un 7%; Santander un 5,8%; BBVA un 5,4% y Bankinter un 4,5%.
… y claro, ahora más de uno pensará que ya se le ha escapado el tren de las subidas. Al menos, hasta que el presidente de algún banco estornude…